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| Una experiencia Inolvidable |
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Los hoteles con encanto buscan ofrecer a los clientes experiencias inolvidables que queden grabadas en su memoria. Un servicio personalizado, enclaves naturales de singular belleza, arquitectura unida con el diseño y un ambiente diferente es lo que buscan los viajeros que se decantan por este tipo de establecimientos más pequeños que los hoteles estándar.
Hotel boutique u hotel con encanto es un término que se popularizó en la década de los 80 en América del Norte y el Reino Unido con la pretensión de diferenciar estos establecimientos que ofrecen un ambiente íntimo y acogedor. Por lo general, estos hoteles disponen de un número menor de habitaciones, entre 3 y 50, lo que permite ofrecer un servicio personalizado. Dada esta característica suelen ser establecimientos únicos, enclavados en un entorno natural o con un encanto específico, perteneciendo a un solo propietario o a pequeñas empresas lejos de la oferta homogénea de las grandes cadenas hoteleras, aunque en los últimos tiempos esta tendencia está cambiando y los grupos hoteleros apuestan por incorporar a sus carteras este tipo de establecimientos con el fin de recoger la creciente demanda.
Tenemos el ejemplo de Rusticae que es algo más que una simple marca de hoteles. El concepto de Rusticae es garantizar experiencias inolvidables a quienes eligen pasar momentos especiales en uno de sus hoteles, todos ellos elegidos con esmero por su carácter propio, su encanto y su atención por el detalle. Rusticae es el nombre que mejor puede reflejar las experiencias y sensaciones que han avalado a la compañía desde 1997, cuando comenzó un proceso de selección de hoteles exclusivos por su arquitectura, su entorno, su atención al cliente, su cuidado por el detalle o por esa sensación que da el encontrarse en un establecimiento único y especial. Son hoteles de tamaño reducido y con decoración mimada que ofrecen un trato personalizado y profesional. Todos están concebidos para brindar experiencias únicas a un huésped sensible, que busca sensaciones ligadas a la riqueza cultural, histórica y geográfica.
Esta búsqueda constante de la calidad les ha llevado a contar hoy con más de 200 hoteles en España, Portugal, Marruecos y Argentina. Alojamientos con encanto que, en muchas ocasiones, responden a la iniciativa personal de personas o familias que se han volcado con sus pequeños hoteles y trasladan al cliente el cariño y la atención que han puesto en su creación.
Rusticae engloba dos tipos diferentes de hoteles, cada uno de ellos orientado a un tipo diferente de experiencia. Por una parte, los hoteles Rusticae, pequeños hoteles con encanto en el campo, en entornos naturales únicos, núcleos rurales o pueblos y por otra, los hoteles Metrópoli, hoteles de ciudad para aquellos que quieran alojarse en la ciudad sin renunciar a un establecimiento especial y con encanto.
Nuestro país cuenta en la actualidad con un gran número de estos hoteles con encanto, situados en los lugares más sorprendentes de nuestra geografía. Y es que la industria hotelera tiene una gran visión de futuro y sabe adaptarse a las nuevas demandas que van surgiendo. El cliente es cada vez más exigente y apuesta por el “ser sorprendido” por el propio hotel, vivir nuevas experiencias y, en este sentido, un establecimiento con encanto es mucho más atractivo por su ambiente exclusivo y por la personalización del servicio, que llega incluso a crear un ambiente familiar entre el huésped y el propio personal del hotel.
La arquitectura y el diseño son factores claves en los establecimientos con encanto. Las instalaciones deben adecuarse a las demandas para satisfacer a los clientes más exigentes que buscan en estos hoteles tranquilidad rodeados de un entorno diferente. Muchos de los hoteles optan por crear atmósferas diferentes con la tematización de las habitaciones. Aunque esto no significa que el cliente renuncie a todas las comodidades como el diseño y la tecnología. Todo depende de la política propia del hotel, algunos se decantan por introducir wi-fi, DVD, televisor de pantalla plana… mientras que otros establecimiento optan por la continuidad del entorno natural en el que están enclavados y prescindir de este tipo de comodidades para que el huésped disfrute de la tranquilidad, un poco al margen de las modas y más adaptado a la arquitectura del hotel.
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Hoteles urbanos
No obstante, no sólo se encuentran hoteles boutique en parajes naturales también los encontramos enclavados en entornos urbanos. Este tipo de establecimientos suele apostar por unir el modernismo con la forma de vida propia del barrio. En definitiva se trata de ofrecer experiencias al viajero y todos sus esfuerzos giran en este sentido. Como ejemplo podemos citar el hotel Neri, ubicado en plena Ciutat Vella de Barcelona. Se trata de un bello palacete del siglo XVIII reformado con tan sólo 22 habitaciones, extremadamente cuidado y exclusivo. El emplazamiento del Hotel Neri define por sí solo gran parte de su decoración. La comodidad se mezcla con una decoración anticonvencional que sorprende e invita a experimentar. El interiorismo, obra de Cristina Gabás, consiguió dotar de personalidad las estancias sin entrar en conflicto con el edificio. La decoración es ecléctica, en la que se fusionan los estilos mezclando los materiales originales de siglos pasados con elementos totalmente vanguardistas.
Este tipo de hoteles suelen disponer de zonas comunes que están abiertas al público en general y en el que suelen realizarse espectáculos o actuaciones que llamen la atención de los clientes.
Otro ejemplo es el Hotel Meninas de Madrid. Este establecimiento ya supuso una auténtica innovación en el panorama turístico de la capital de España cuando fue inaugurado en 2005, por su marcada personalidad muy cercana al cliente, su cuidado y vanguardista diseño, belleza arquitectónica y magnífica ubicación. El Hotel Meninas que está en el número 7 de la calle Campomanes, junto al Palacio Real, se encuentra en un edificio señorial de 1870 de seis plantas y arquitectura de la época, con los característicos balcones madrileños de hierro forjado y su magnífica escalinata de madera original de la época. El Meninas logró cautivar pronto a los clientes de todo el mundo más exigentes, convirtiéndose en un mito del nuevo turismo, más próximo al cliente y con alto nivel de excelencia. Un reconocimiento que acaba de confirmarse con la concesión del premio al mejor hotel de Madrid de la 8ª Edición de los galardones “Traveller’s Choice Awards 2010” de TripAdvisor.
El espíritu de Meninas es el de un hotel joven, audaz, muy atractivo y pequeño o “Menino”. Un espacio que inyecta auténtica vitalidad a sus huéspedes. Meninas es también un hotel de carácter muy urbano e internacional que ha atraído a huéspedes de todos los lugares del mundo porque que ha sabido recrear la esencia más preciada de Madrid. De la ciudad abierta y acogedora, donde nadie es forastero y, por supuesto, de capital internacional del arte. |
Destino vacacional
Los hoteles boutique ubicados en destinos vacacionales suelen ser más íntimos, donde poder disfrutar de la naturaleza en todos los sentidos. Su ubicación suele estar perdida entre paisajes encantadores capaces de trasmitir paz y sosiego a un viajero que busca algo diferente. Aquí el servicio es muchos más importante que en los hoteles de ciudad y se suele prescindir de la tecnología con el fin de que el viajero disfrute de una estancia libre de las cargas diarias.
Paradores cuenta en su cartera con un gran número de establecimientos con encanto. En 1928, gracias a la iniciativa del Marqués de la Vega Inclán, S.M. el Rey Alfonso XIII, se inauguró el primer establecimiento de la Red de Paradores de Turismo, en plena sierra de Gredos. El objetivo de Alfonso XIII cuando aprobó la puesta en marcha de este proyecto, era el de aprovechar los numerosos monumentos históricos y artísticos así como los parajes de gran belleza que posee España, para situar unos establecimientos que permitiesen conocer la variada riqueza cultural, artística, histórica y paisajística del país.
En estos años, Paradores se ha convertido en líder indiscutible del turismo cultural, gracias al intento de la empresa de potenciar y revalorizar el patrimonio histórico y cultural del país. De este modo, además de disponer de establecimientos en nueve ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, más de la mitad de los paradores de la Red se encuentran ubicados en un entorno monumental.
Otro ejemplo de estos hoteles con encanto lo encontramos en la cadena Barceló. Un hotel se distingue por la capacidad de generar emociones y experiencias únicas a sus huéspedes y el Hotel Barceló La Bobadilla 5* GL sabe que su principal misión consiste en proporcionar momentos inolvidables, que son los vínculos que unen a un hotel con sus huéspedes para toda la vida. Miembro del selecto club Leading Hotels of the World, nombrado “Uno de los mejores hoteles del mundo” y “Hotel más romántico de Europa” entre otras distinciones, la suma de sus diferentes espacios lo convierte en un lugar extraordinario, como la suite Alhambra una estancia-joya escondida en el corazón de Andalucía.
Desde el hall principal, se asciende por una escalera de caracol hasta el tercer piso de la torre que alberga la suite “La Alhambra” una estancia de 100 m2 en una única planta, cuyo atractivo se ve incrementado por su espectacular vista panorámica de 360º. Desde cualquiera de sus ventanas se puede contemplar la vasta extensión de olivos y bosque mediterráneo, 350 hectáreas en plena naturaleza.
Aunque la renovación del hotel estuvo a cargo de Begoña Zunzunegui de Becara y el arquitecto Jesús del Valle, la suite Alhambra ha conservado su espíritu inicial dotándolo de todas las posibilidades de un hotel de su clase. Los muebles que decoran la suite son piezas únicas adquiridas en anticuarios de toda España, una celosía separa los espacios entre la habitación, el salón con chimenea y el comedor. El cuarto de baño es digno de un palacio árabe: paredes de ladrillo visto, con techo de madera y acabados en mármol con amplios ventanales que se abren al paisaje.
Corrían los años 80 cuando distinguidos miembros de la sociedad europea decidieron crear su propio paraíso en España conservando los cánones de los antiguos palacios andaluces. Un hotel de extraordinaria personalidad –mezcla de la elegancia de la aristocracia europea y la bohemia de lujo, la suite La Alhambra es el máximo exponente de esta idea. Destacadas personalidades de la sociedad marbellí como Jaime de Mora y Aragón y el príncipe Alfonso Hohenlohe decidieron hacer de La Bobadilla su particular refugio. Esos fueron los comienzos de este hotel que constituye hoy uno de los más emblemáticos de la cadena Barceló porque conserva toda su solera con un twist de sostenibilidad. |
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